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¿Qué puede hacer un urólogo por la impotencia?
El urólogo y su papel en la impotencia
Los urólogos son médicos especializados que tratan los trastornos del tracto urinario y del aparato reproductor masculino. Si usted es una persona que padece disfunción eréctil (a menudo denominada DE) y se siente incómodo al hablar de ello, la consulta del urólogo es sin duda el lugar adecuado. Estos profesionales no sólo están capacitados para diagnosticar la disfunción eréctil, sino también para ofrecer tratamientos integrales adaptados a las necesidades individuales.
Historial médico y sexual
Un historial médico y sexual exhaustivo es primordial para diagnosticar la disfunción eréctil. Los urólogos profundizan en diversos aspectos, como cirugías anteriores, medicamentos tomados, lesiones sufridas y elecciones de estilo de vida. Esta información básica sienta las bases para el posterior diagnóstico y tratamiento.
Pruebas diagnósticas y su importancia
El urólogo puede realizar varias pruebas diagnósticas para determinar la causa subyacente de la disfunción eréctil:
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Análisis de sangre y orina: Estas pruebas son fundamentales para comprobar si existen afecciones relacionadas como diabetes, enfermedades cardiacas, enfermedades renales o desequilibrios hormonales como un nivel bajo de testosterona, todas las cuales pueden ser culpables de la disfunción eréctil.
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Prueba de erección nocturna: Esta prueba se utiliza para determinar si un paciente puede lograr una erección durante el sueño.
Prueba de la inyección: En este procedimiento se inyecta un medicamento en un lado del pene. El médico puede masajear el pene durante unos instantes para extender el medicamento, lo que ayuda a evaluar la capacidad de lograr una erección.
Recomendaciones de tratamiento
Casi todos los casos de disfunción eréctil son tratables. Un sinfín de opciones de tratamiento pueden mejorar el bienestar físico y emocional del paciente y mejorar la intimidad de las parejas:
Medicamentos orales: Los fármacos orales, conocidos como inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5, son los más recetados en EE.UU. para la disfunción eréctil. Algunos de los más utilizados son el sildenafilo (Viagra), el tadalafilo (Adcirca, Cialis), el vardenafilo (Levitra, Staxyn) y el avanafilo (Stendra).
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Terapia con testosterona:
Se aplica especialmente cuando se detectan niveles bajos de testosterona mediante análisis de sangre.
Inyecciones en el pene: Conocido como ICI, Alprostadil intracavernoso, este método consiste en inyectar medicación directamente en el pene para inducir una erección.
Medicación intrauretral: La medicación intrauretral o Alprostadil es un tratamiento en el que la medicación se coloca en el interior de la uretra, ayudando a conseguir una erección.
Recomendaciones sobre el estilo de vida y terapia psicológica: Además de los tratamientos directos, los urólogos también pueden aconsejar sobre cambios en el estilo de vida que podrían aliviar los síntomas de la disfunción eréctil. Además, puede considerarse la posibilidad de remitir al paciente a terapia psicológica, sobre todo si la disfunción eréctil tiene un trasfondo psicológico.
Consultar a los profesionales sanitarios
La disfunción eréctil es un trastorno frecuente, pero la buena noticia es que suele ser tratable. Si tiene síntomas de disfunción eréctil, es esencial que consulte a un profesional sanitario. Aunque los médicos de atención primaria pueden ofrecer una orientación inicial, los urólogos, con su formación especializada, son los más indicados para un diagnóstico y tratamiento en profundidad. Pueden indicarle las intervenciones más adecuadas en función de sus circunstancias particulares.
La disfunción eréctil puede parecer desalentadora para muchos, pero con los cuidados adecuados y orientación profesional, la vuelta a una vida íntima satisfactoria está al alcance de la mano.